24 ene. 2010

Ascensión al Pienzu, atravesando el hayedo de La Viescona

* Fecha: 11 de agosto de 2.009
* Itinerario: Pie de Potru - Hayedo de la Viescona - La Fayona - Majada Bustacu - Mergullines - Collado Beluenzu - Picu Pienzu.
* Distancia: 5,9 km. (trayecto de ida)
* Tiempo empleado: 4 horas y 57 minutos (tiempo total del trayecto ida más vuelta, incluidas las paradas)
* Desnivel: 968 m.
1 .- El lugar de inicio de esta ruta se situa al pie de la carretera autonómica AS-260 (punto kilométrico 14,1), que va de Arriondas a Colunga, en la zona conocida como Pie de Potru, donde antiguamente estaba situado el bar Casa Julia , en la actualidad cerrado y habiendo sido reformada la casa como vivienda.   En la margen derecha de la carretera, y frente a la casa reseñada, según se viene de Colunga y con dirección al Fito, existe una pequeña explanada de tierra, a la sombra de varios ejemplares de pinos de grandes dimensiones, donde se puede dejar estacionado el coche.
      Aquí arranca la caleya-camino de tierra que hemos de tomar. Podemos contemplar a la derecha la impresionante ladera de las estribaciones orientales de la Sierra del Sueve, coronadas en lo alto por el pico Babú.
2 .- Antiguo Bar Casa Julia, en el p.k.. 14,1 de la ctra. AS-260.


4 .- El pico Babu y sus estribaciones, desde la carretera junto al antiguo Bar Casa Julia-.


2 .- A unos 150 metros del lugar de inicio, debemos atravesar una portilla de madera rústica

5 .- Instalaciones de una explotación ganadera y portilla que hay que atravesar, al poco de iniciar la ruta.

que da paso a los abiertos pastizales ubicados a la entrada de este valle. Allí mismo también está situada una nave de explotación ganadera, no siendo difícil encontrar sueltos por la zona algún que otro ejemplar de “gochu celta”, retozando por entre el barro o la tierra, o incluso una pequeña familia de esta especie porcina. También suele ser habitual encontrar un perro (parece cruce de pastor alemán con otra raza) que está al cuidado y vigilancia de estos ejemplares de cerdos; este perro no es en absoluto peligroso, sino más bien tímido y huidizo. De hecho a mi me acompañó durante casi todo el recorrido hasta la majada de Bustacu, yendo siempre delante y guardando en todo momento una distancia prudencial, sin dejar en ningún momento acercarme a él, solamente cuando llegamos a los abiertos pastizales de Bustacu se acercó a mí y se dejo acariciar repetida e insistentemente.

3.- Se sigue el camino y salimos a una abierta campera, donde está situado un alargado abrevadero, abriéndose hacia la izquierda una abierto valle que según va ganando altura se va estrechando hasta casi alcanzar lo más alto de la cresta donde se sitúa el mirador del Fito.

10 .- Abrevadero, casi al inicio de la ruta.


     Nuestro camino prosigue hacia la derecha, con dirección a tomar la encajadura del valle que se extiende frente a nosotros.

4 .- El sendero por este tramo, inicialmente es muy estrecho y va bordeado de una densa vegetación de helechos, zarzas y cotoyas, sin posibilidad alguna de pérdida; pasando junto a una caseta de captación de agua.
14 .- Caseta de captación de aguas.


5 .- Continuando por este estrecho sendero llegamos a un cruce de caminos en “y”, debiendo proseguir la marcha por el que sale hacia la derecha, que está señalizado por un pequeño “hito” de piedras en su inicio. Ambos senderos son de similares características en cuanto a visibilidad, anchura, ......
15 .- Cruce de senderos. El de la izquierda lleva a la Cascada de la Riega Les Pipes.


6 .-  El sendero de la izquierda, en ligera subida, lleva hacia una pequeña y bonita cascada situada en el cauce de la Riega Les Pipes, donde han aprovechada para hacer la captación de agua potable para el concejo de Caravia, y donde hay una caseta para tal cometido. En este sendero de subida también encontraremos otras dos casetas. En subir desde el cruce de caminos hasta esta cascada, se puede tardar aproximadamente unos 15 minutos.
16 .- Cascada de la Riega Les Pipes.


    Si optamos por subir a ver esta cascada, hay luego que volver nuevamente hacia abajo, para tomar en el cruce anteriormente mencionado el otro sendero.

7 .- Poco a poco el sendero bordeado de tupida vegetación se va abriendo algo más, al tiempo que progresivamente nos vamos introduciendo hacia la espesura del bosque, pasando junto a las ruinas de la mina La Toya: muros de piedra de las cabañas, cobertizos o construcciones allí existentes y la entrada a alguna bocamina.
20 .- Ruinas de la Mina La Toya.




24 .- Ruinas de la Mina La Toya.


     En este tramo estamos ya al lado del cruce de la Riega La Estrencha (esta nomenclatura es la que figura en la cartografía del SITPA del Principado de Asturias, y es la que usaré a lo largo del resto de la explicación de la ruta; puesto que en la cartografía tanto del I.G.N. como del Sigpac, se la denomina Riega de la Toya o el Cubil), que en este tramo lleva apenas un hilillo de agua

8 .- En ligera subida nos vamos adentrando en lo más espeso de este bosque de hayas, el denominado hayedo de La Viescona.
28 .- El sendero adentrándose hacia el valle del hayedo.


       El sendero afronta una ligera subida hacia la izquierda, para atravesar por una especie de paso longitudinal labrado en la roca, paralelo al cauce la riega, que quedará unos metros más abajo de nosotros por la margen derecha.
39 .- Atravesando el hayedo de La Viescona.


9 .- Para acto seguido descender nuevamente hasta el cauce de la riega, que ya podemos contemplar prácticamente seco, debido a la época estival en la que nos encontramos, y a la composición de roca caliza que facilita la filtración y desaparición del agua.
      Aunque todo el valle por donde se despliega el bosque de hayas es un lugar realmente paradisíaco, idílico y mágico, este paraje concreto es quizás el más bonito de todos, o por lo menos el que más me ha gustado a mi. Aquí, sobre el mismo cauce de la riega se forma un pequeño cañón sombrío, húmedo y en donde apenas entra la luz, dando lugar a una especie de microclima donde todo está cubierto de musgo y helechos: las rocas, los árboles, .......
      Detengámonos un buen rato, o caminemos muy despacio, abstrayéndonos del mundo real para dejarnos  llevar por las sensaciones que libremente fluyan de nuestro interior, rodeados de un entorno de hayas, avellanos, robles, tejos, musgo, helechos, que harán que nos sintamos como trasladados a otra época, a otro mundo, y donde parece que detrás de cualquier roca o árbol se nos va aparecer uno de esos seres mitológicos de las leyendas asturianas: un trasgu, un diañu burlón, .......

47 .- Sendero atravesando el hayedo de La Viescona, por el cauce de la Riega de La Estrencha.


50 .- Atravesando el Hayedo de La Viescona. En el cauce de la Riega La Estrencha.




53 .- Atravesando el Hayedo de La Viescona. En el cauce de la Riega La Estrencha.




55 .- Atravesando el Hayedo de La Viescona. En el cauce de la Riega La Estrencha.




56 .- Atravesando el Hayedo de La Viescona. En el cauce de la Riega La Estrencha.




58 .- Atravesando el Hayedo de La Viescona. En el cauce de la Riega La Estrencha.




64 .- Atravesando el Hayedo de La Viescona, por El cauce de la Riega de La Estrencha.


10 .- Proseguimos el camino, y el sendero sale del cauce de la riega hacia la margen derecha la misma (según la marcha que llevamos), comenzando una subida por la ladera de dicho lado, atravesando el frondoso bosque donde contemplamos cómo las hayas están cubiertas en su mayoría por una mullida capa de musgo, brotes de helechos, líquenes y algún que otro hongo.
70 .- Atravesando el hayedo de La Viescona.




75 .- Atravesando el hayedo de La Viescona. Subiendo arriba Valle.




80 .- Atravesando el hayedo de La Viescona. Subiendo valle arriba.




83 .- Atravesando el hayedo de La Viescona. Subiendo valle arriba.


     Realmente no hay palabras para describir todo este bellísimo bosque, así como las sensaciones que nos puedan provocar, por lo que es mejor ir viendo todas las fotografías.
     Con su parte más baja situada a 230 m. de altitud, lo convierten en el hayedo situado a menos altura de toda Europa, y el más próximo al mar, del que tan solo le separan apenas 4 km.

11 .-  Poco más arriba, en mitad de la frondosidad del bosque, pero prácticamente al lado del sendero, encontraremos la Fayona: fabuloso ejemplar de haya, que si no milenaria, por lo menos con unos cuantos centenares de años sobre su tronco y ramas, alguna de las cuales se ha extendido hasta descender y llegar a tocar el suelo, apoyando sobre el mismo y tomando nuevamente impulso para volver a elevarse.

89 .- Atravesando el hayedo de La Viescona. La Fayona.




90 .- Junto a la Fayona del hayedo de La Viescona.




95 .- Ángeles junto a La Fayona del hayedo de La Viescona.


12 .- Vamos dejando atrás la Fayona, y poco a poco salimos del bosque, contemplando a la derecha la campera de Perfeches. El sendero transcurre por la cada vez más despejada ladera del Cantu la Teya, pudiendo avistar a lo lejos la majada de Bustacu.

100 .- Saliendo del valle del hayedo de La Viescona. A la izquierda, el Prau Perfeches.


13 .- Más arriba enlazamos con el camino-pista que procede del mirador del Fitu

102 .- Llegando a la Majada de Bustacu.


14 .- Y alcanzamos la abierta y despejada campera de Bustacu, donde se sitúan las ruinas de una vetusta cabaña de piedra.Vacas y caballos pastan libremente por sus pastizales, existiendo en la parte alta una fuente con abrevadero.
104 .- Majada de Bustacu. Al fondo el Pienzu.


15 .- Por esa zona alta de la campera de Bustacu, tomamos un marcado camino, que discurre por la ladera de las estribaciones del pico Duernes,

111 .- Subiendo hacia La Collada Beluenzu.


y que nos lleva hasta la fuente-abrevadero de Mergullines, situada a varios metros del camino por la margen izquierda, pero perfectamente visible.

112 .- Fuente y abrevadero de Mergullines.


En la ladera de enfrente, podemos ver las ruinas de las cabañas de lo que fue la majada de Mergullines, hoy en día totalmente cubiertas y casi ocultas por la vegetación.

116 .- Ruinas de una de las cabañas de la abandonada majada de Mergullines.


16 .- Poco más arriba se llega a la campera del Collado Beluenzu, donde hay otro abrevadero para el ganado, y con bonitas vistas panorámicas hacia la zona de Arriondas. Aquí finaliza el camino por el que hemos subido desde Bustacu.
120 .- En la campera del Collado Beluenzu.


17 .- Desde Beluenzu hay que tomar un desdibujado sendero por el que hay que arremeter ladera arriba, afrontando el tramo final de la ascensión.    Hay un sendero que está bastante marcado sobre el terreno, bastante despejado de vegetación, y que a ser posible debemos tomar para hacer más cómoda la subida. No obstante, la subida se puede hacer tranquilamente y sin mayores problemas por cualquier otra parte de la ladera.
123 .- Subiendo hacia la cima del Pienzu. Abajo el collado Beluenzu.


18 .- Se alcanza finalmente la cima del Pienzu (1.161 m. de altitud). Posiblemente por constituir un faro natural de referencia obligada para todos los navegantes que desde la antigüedad se aproximaban a estas costas, y especialmente para los habitantes de esta zona, el 25 de septiembre de 1.915, y por iniciativa de la familia de indianos Victorero Lucio, de Lastres, se colocó en esta cima una cruz de madera de 7 m. de altura, que con el paso del tiempo tuvo que ser sustituida en dos ocasiones debido a las tormentas y vendavales que las destruyeron. La instalación de la actual cruz de hierro, que mide aproximadamente 16 m. de altura, se llevó a cabo el 29 de noviembre de 1.954, y fue subida hasta el pico desmontada en piezas, y posteriormente fue bendecida el 18 de septiembre del año siguiente, durante una multitudinaria fiesta celebrada en la campera de Mergullines.

128 .- En la cima del picu Pienzu.


     Junto a la cruz hay una caseta de Protección Civil, con varias antenas, y al lado el buzón de cumbres. No cabe duda de que si tenemos suerte y subimos con un día despejado y buena visibilidad, las vistas desde aquí son impresionantes y espectaculares, abarcando un gran arco visual sobre la mayor parte de las playas de la costa comprendida entre Gijón y la vecina Cantabria. También se alcanza a ver la ciudad de Oviedo, así como parte de la orografía de la montaña central de Asturias, como la Sierra del Aramo. También son dignas de alabar las vistas que podemos disfrutar de los Picos de Europa
135 .- Desde el picu Pienzu: los Picos de Europa.


y la Sierra del Cuera. Sin embargo, tampoco podemos dejar de destacar las bellas y completas panorámicas que se pueden apreciar de la propia Sierra del Sueve: hacia el Este, la crestería en la que destacan los picos Duernes (coronado por varias antenas), Sellón y Babú ;

131 .- En la cima del picu Pienzu: crestería oriental de la Sierra del Sueve.


hacia el Oeste, la crestería en la que sobresalen los picos Mirueñu y Fontanielles;

132 .- Desde el picu Pienzu: El Picu Fontanielles.


y hacia el Norte, las modestas elevaciones o promontorios, pero no por ello menos bonitas, del Cordobana, Busfrescosu y Corcovu. Fijando especialmente la atención en toda esta vertiente septentrional de la Sierra, donde podemos recrear la vista en la contemplación del extraordinario, y casi único, bosque de tejos que cubre gran parte de esta ladera.

Video de la ruta:


El track para G.P.S. en Wikiloc:

15 ene. 2010

Desde el Puerto Ventana a los Huertos del Diablo y el Ranchón (27-10-09)

Fecha: 27 de octubre de 2.009
Itinerario: Puerto Ventana – collado del Peñón de Ventana – collado Socellares –Huerto del Diablo Norte – Huerto del Diablo Sur – Ranchón – Collada del pico Melluque – Vega Socellares – collado de Cueñas Albas – Cuesta Agría – Puerto de Ventana.
Distancia: 12,9 km.
Tiempo empleado (incluidas paradas): 7 horas y 40 minutos.
Desnivel: desnivel máximo 526 m.; desnivel acumulado 813 m.


1.- Iniciamos la ruta en el alto del Puerto de Ventana, a donde hemos llegado desde Teverga por la carretera AS-228, y donde dejamos aparcado el coche en la explanada allí existente, al pie de la mole rocosa del Peñón de Ventana.
4.- Puerto de Ventana. Pista que va hacia Trobaniello y Bueida (Quirós).


El puerto de Ventana, como su propio nombre indica, es un extraordinario mirador desde donde contemplar dos primorosas comarcas: por un lado la vertiente asturiana de las tierras teverganas, por donde discurre la intrincada carretera entre las apretadas montañas y la frondosidad del bosque que cubre la mayor parte de la subida al puerto; y por el lado opuesto, las llanuras de la Babia Alta leonesa.

2.- Tomamos la pista de tierra que conduce hacia el pueblo quirosano de Ricabo, pasando a los pocos metros de la salida por delante de la fuente de Brañanueva. Casi nada más rebasar la fuente, tenemos que abandonar la pista y tomar un camino-pista que en moderado ascenso parte hacia la derecha.
9.- Tomando una de las pistas de la mina a cielo abierto. Al fondo el Puerto de Ventana.


3.- Vamos ascendiendo por este camino, por el remonte de las escombreras de una antigua explotación minera de carbón a cielo abierto, pudiendo contemplar en lo alto los verticales cortes de la mina. También podremos observar a tramos en los laterales del camino, una vetusta canalización de piedra para encauzar el agua de la lluvia. Tras varias curvas y vueltas, el camino se dirige directamente hacia el collado existente al pie del Peñón de Ventana.

4.- Alcanzamos el collado del Peñón de Ventana, que da cara hacia la otra vertiente del valle, y que está delimitado por un cierre de alambre para el ganado. Hacia abajo vemos los restos de la antigua explotación minera, a través de las cuales baja una pista que llega hasta las mismas praderías de los Invernales de Cuspasante y el río que atraviesa el valle.

5.- Seguimos por la pista más marcada y visible, muy próximos al cierre de alambre, pudiendo contemplar a la izquierda los desmontes y cortes verticales producto de la actividad minera que en su época tuvo la zona, hasta que en un momento dado tenemos que traspasar la valla por una especie de “saltadera”, para continuar al otro lado de la misma.
11.- Por una de las pistas de la explotación minera, en la parte alta del Peñón de Ventana.


6.- Veremos algún resto de pista que sale a derecha o izquierda, pero nosotros hemos de proseguir la marcha de frente, con dirección a tomar un sendero marcado con “hitos” que nos lleva a situarnos a lomos del cordal que comienza a dar vistas hacia las dos vertientes. En ligera subida el sendero, que es bien claro y visible, va atravesando por una zona de monte bajo.

7.- Aquí tenemos la opción de proseguir la marcha por toda la crestería hasta coronar el pico Rebollosas, pero nosotros optamos por continuar por un sendero, también “enjitado” que parte hacia la derecha para bordear el pico.

8.- El sendero nos lleva por esta ladera meridional del pico Rebollosas, cabecera del valle de Campo Formoso, sin apenas tener que ganar altura, y atravesando zonas de mineral de conglomerado o pudinga.
21.- Nacho y Maxi atravesando la ladera del pico Rebollosas, por zona de formación rocosa de pudinga.


          En el recorrido por la ladera vamos contemplando, si las nubes nos lo permiten, esta zona septentrional del macizo de Ubiña, distinguiendo en primer término el pico Melluque, escondido por detrás el Huerto del Diablo Norte que no veremos, a continuación las estribaciones del Huerto del Diablo Sur, y luego el Ranchón, La Mojonera, Peña del Arca, Peña Cigacha, Colines, ......
13.- Subiendo por una de las pistas de la explotación minera, saliendo hacia la otra vertiente:
Huerto del Diablo Sur, Ranchón, Peña del Arca, pico la Mojonera, Peña Cigacha, …


16.- Pasando por las estribaciones del pico Rebollosas. Al fondo el pico Melluque.


9.- Finalizado el paso por la ladera salimos a la collada Socellares, puerta de entrada a la Vega del mismo nombre, que en toda su extensión se abre hacia nuestra izquierda. Desde aquí ya vemos al fondo a la derecha la collada, que situada al pie del pico Melluque, da acceso a la Vega Los Pozos, y desde donde habitualmente se sube al Huerto del Diablo Norte.

10.- Pero nosotros optamos por hacer una pequeña variante, para lo cual atravesamos la vallina que baja desde el Melluque, con dirección a tomar esta crestería rocosa por la que vamos lentamente subiendo con amplias vistas a nuestras espaldas sobre la Vega de Socellares, la collada del mismo nombre y el pico Rebollosas.
25.- Iniciando desde la collada Socellares la subida al Huerto del Diablo Norte.


31.- Subiendo hacia el Huerto del Diablo Norte. Por detrás la collada Socellares, el pico Rebollosas y el Ferreirúa.


33.- Nacho y Maxi subiendo hacia el Huerto del Diablo Norte. Abajo la Vega de Socellares.


          Este tramo, al no ser el trayecto habitual de subida, no está señalizado ni hay “hitos”, ni ninguna clase de marca; aunque con buena visibilidad no ofrece problema alguno.

11.- Llegamos a una especie de promontorio cimero o pequeño altiplano que es el paso previo y final para acceder a la cumbre del Huerto del Diablo Norte, y desde donde afrontamos su pedregosa ladera de subida.
43.- Nacho afrontando la ladera final de subida al Huerto del Diablo Norte. Al fondo a la derecha, el Ranchón.


50.- Maxi subiendo el tramo final de la ladera del Huerto del Diablo Norte.
Por detrás el pico Melluque y a la izquierda la Vega Los Pozos.


53.- Nacho y Maxi llegando al Huerto del Diablo Norte. Por detrás el pico Melluque.


12.- Alcanzamos la cumbre el Huerto del Diablo Norte (2.110 m. de altura) que nos ofrece buenas vistas sobre el valle de Ricabo y el murallón rocoso que se prolonga hasta Campu Faya; así como también de Peña Rueda y los Puertos de Agüeria; la parte del macizo de Ubiña correspondiente a su sector oriental: Carba Valseco, Tapinón, Siegalavá, Fariñentu; y la zona de los Fontanes, y el Práu del Fontán. Más cercano contemplamos el próximo objetivo a alcanzar, su hermano el Huerto del Diablo Sur, del que podemos ver el trayecto que hay que seguir para encumbrarnos en él.
58.- Desde el Huerto del Diablo Norte: el Huerto del Diablo Sur, Ranchón, Fontanes, Práu del Fontán, ….


64.- Desde el Huerto del Diablo Norte: Peña Rueda, Puertos de Agüeria, Tapinón, Siegalavá, …


        La pedregosa cima de este pico está coronada por un buzón de cumbres metálico con forma de piolet, en cuya placa adosada podemos leer: “Huerto del Diablo Norte o Socellares, 2.110 m. G. M. Moscón. 16-05-04. Grado”.
        Hasta llegar aquí el tiempo nos estaba respetando bastante, aunque esporádica y ocasionalmente se metían algunas nubes procedentes de la vertiente leonesa, que al alcanzar la vertiente asturiana se deshacían en jirones y se disipaban. De hecho las previsiones meteorológicas eran muy buenas y favorables. Pero estando en la cumbre hubo un momento que de forma repentina se cubrió todo totalmente de densas nubes, sin llegar a ver absolutamente nada. Pero apenas duraron cinco minutos, pues de la forma tan repentina como aparecieron se marcharon, quedando el cielo totalmente claro y despejado.

13.- Descendemos del Huerto del Diablo Norte por su empinada ladera sur hasta alcanzar la collada intermedia existente entre ambos picos, donde se sitúa una placa metálica de Coto Regional de Caza, y dando vista de manera constante a nuestra derecha a la Vega Los Pozos; apropiado nombre para describir los grandes jous que hay en la misma.
76.- Comenzando a descender del Huerto del Diablo Norte.


85.- Subiendo hacia el Huerto del Diablo Sur: panorámica de la Vega Los Pozos y el pico Melluque.


      Desde la collada toca ahora volver a subir prácticamente el mismo desnivel que habíamos bajado, remontando por la ladera y pegados hacia la parte izquierda de la misma, para poder contemplar las vertiginosas caídas existentes hacia la vega y observar a vista de pájaro las praderías de la laguna de Trelde, y las ruinas de las cabañas de la majada de Chaseiro.
87.- Subiendo hacia el Huerto del Diablo Sur. Por detrás el Huerto del Diablo Norte.


91.- Subiendo hacia el Huerto del Diablo Sur. Abajo la laguna de Trelde y la majada Chaseiro.


14.- La empinada ladera nos lleva a alcanzar la cumbre del Huerto del Diablo Sur (2.138 m de altura), coronada únicamente por un montículo de piedras que hace la función de buzón de cumbres. Las vistas desde aquí son prácticamente las mismas que desde la cumbre de su gemelo, el Huerto del Diablo Norte, aunque podremos contemplar como novedad la Vega del Robezu por la que se puede acceder fácilmente al pico Colines, así como el próximo objetivo, el Ranchón y los modestos picos que le acompañan por la derecha, La Mojonera y El Arca, y situados un poco hacia atrás el Pachón y La Cigacha.
99.- Nacho, Maxi y yo en la cima del Huerto del Diablo Sur.


105.- En el Huerto del Diablo Sur: panorámica de La Mojonera, Peña del Arca, Colines, El Práu, Los Fontanes, ….


106.- En el Huerto del Diablo Sur: panorámica del Ranchón.


15.- Desde la cumbre del pico tomamos hacia su vertiente Sur para iniciar una empinada bajada por una pedregosa ladera, con la oportunidad de poder ver un rebeco que por delante de nosotros y a escasos metros la cruza a toda velocidad. Nos encaminamos al final del descenso hacia una collada existente entre ambos picos, en el fondo de la cual contemplamos a la derecha un profundo jou, y a la izquierda se abre una amplia escotadura que da paso al vertiginoso Canalón de Rolamuela.
111.- Descendiendo del Huerto del Diablo Sur: panorámica de La Mojonera,
Peña del Arca, Vega del Robezu, Colines, Los Fontanes, El Práu, ….


115.- Descendiendo del Huerto del Diablo Sur.


     Desde el fondo de la collada proseguimos de frente para encaminarnos hacia una especie de estrecho valle, tapizado de verdes praderías encajado justamente entre las estribaciones del Ranchón por la izquierda y de la peña del Arca por la derecha.
122.- Nacho y Maxi subiendo hacia el Ranchón. Por detrás la Peña del Arca.


124.- Nacho y Maxi subiendo hacia el Ranchón. Por detrás el Huerto del Diablo Sur.


16.- Subimos por este valle con dirección a alcanzar una pequeña colladina que vemos al frente de nuestra marcha, lugar de paso y acceso hacia la Vega el Canchal al pie del pico Pachón.
127.- Subiendo hacia el Ranchón.


129.- Nacho y Maxi subiendo hacia el Ranchón. Al fondo el Huerto del Diablo Sur.


      Desde aquí debemos girar la marcha hacia la izquierda, tomando una especie de pasillo o terraza ascendente claramente visible, al final de la cual nos situamos al pie de grandes desventíos, por lo que debemos proseguir girando ahora hacia la derecha, buscando los hitos que nos indican la trayectoria a seguir entre el roquedal calizo.
131.- Subiendo hacia el Ranchón.


132.- Subiendo hacia el Ranchón. Panorámica de Los Fontanes, El Práu, Colines, La Mojonera, Peña Cigacha, ..


       Apenas superados dos pasos en los que tenemos que ayudarnos un poco apoyando las manos, pero sin dificultad alguna, nos sitúan en el tramo final de llegada a la cumbre.
134.- Subiendo hacia el Ranchón.


136.- Nacho y Maxi subiendo hacia el Ranchón. Abajo la Peña del Arca.


138.- Maxi subiendo hacia el Ranchón. Por detrás los Huertos del Diablo (Norte y Sur).


17.- Alcanzamos de esta forma nuestro tercer objetivo de la jornada, la cima del pico Ranchón (2.152 metros de altura), cumbre de bastante amplia y cómoda superficie para estar en la misma. Coronada por dos bonitos buzones de cumbres, uno con la clásica forma de piolet con una placa en la que se puede leer: “El Ranchón 2.151 m., G.M. Las Xanas, 11/07/2009. Para aquellos que vivieron y viven amando y respetando la naturaleza desde las cumbres. Cosme”. Y otro buzón de acero inoxidable formado por dos barras cilíndricas que convergen en un vértice y que tiene adosada una esfera hueca; este buzón también tiene una placa con la siguiente inscripción: “Ranchón 2.162 m., colocado por Club Alpino de Lugones 8-5-2.005, fabricado por Honorio”.
144.- Uno de los buzones de cumbres del Ranchón. Al fondo Los Fontanes.


147.- Cima del pico Ranchón. Al fondo Los Fontanes, El Práu, Colines, ….


      Sin lugar a dudas, esta cumbre es un lugar ideal donde sentarse plácida y relajadamente a comer el bocadillo, pues es la atalaya principal de los picos que se concentran en el extremo Norte del macizo de Ubiña, desde donde seguimos contemplando los Puertos de Agüeria, y toda la Vega del Robezu, coronada en su tramo final por el pico Colines, así como el resto de vistas panorámicas que hasta ahora hemos podido contemplar desde los dos Huertos del Diablo.
149.- Desde la cima del Ranchón: pico Pachón, Peña Cigacha, La Mojonera,
Vega del Robezu, Colines, El Práu, Los Fontanes, ….


151.- Desde la cima del Ranchón: Peña Rueda y los Puertos de Agüeria.


156.- Nacho y Maxi comiendo el bocadillo en la cima del Ranchón. Abajo los Puertos de Agüeria
 y al fondo Peña Arpín, Carba de Valseco, Tapinón, Siegalavá, …


163.- Nacho, Maxi y yo en la cima del Ranchón. Por detrás El Práu y Los Fontanes.


18.- El descenso del Ranchón lo podemos hacer por el mismo lugar de subida, para bajar de nuevo hacia el fondo de la vaguada por donde ya habíamos pasado anteriormente, y donde bordeamos el jou allí existente, para girar hacia la izquierda de nuestra marcha e ir bordeando el Huerto del Diablo Sur por su ladera occidental, sin tener que ganar o perder prácticamente altura.
168.- Nacho y Maxi bordeando las estribaciones del Huerto del Diablo Sur. Al fondo el Ranchón.


169.- Nacho y Maxi bordeando las estribaciones del Huerto del Diablo Sur. Al fondo el Colines, El Práu, Los Fontanes.


19.- Por donde salimos a la Vega Los Pozos, que vamos atravesando por el lado izquierdo, dejando a nuestra derecha los innumerables jous y depresiones, y alguna que otra entrada hacia lo que parece ser una profunda sima existente en esta zona, encaminándonos hacia la collada que podemos ver al frente al pie del pico Melluque.
177.- Nacho y Maxi atravesando la Vega Los Pozos. Al fondo el Huerto del Diablo Sur.


20.- Desde la collada comenzamos la bajada por esta vallina que nos lleva directamente a atravesar a todo lo largo la amplia vega de Socellares por sus mullidos y verdes pastizales, al fondo de la cual aún podemos encontrar tres grandes charcas, vestigios de una laguna más grande existente en época invernal de lluvias y nieve.
182.- En el collado de Cueñas Albas. Panorámica de la Vega de Socellares
 y al fondo el pico Melluque y el Huerto del Diablo Norte.


21.- Por la izquierda de la Vega llegamos al collado de Cueñas Albas, zona de paso entre las estribaciones del pico Rebollosas por la izquierda y el pico Beiforco por la derecha, y por donde nos asomamos hacia el valle de Teverga. Lo traspasamos y afrontamos la bajada de Cuesta Agría, una inclinada ladera con vegetación de escobera, piorno y monte bajo, por donde no hay camino ni sendero visible (o al menos nosotros no lo encontramos); vamos buscando el trazado más viable y factible, teniendo como referencia continua la pista de tierra que vemos en la zona baja de la ladera, acompañados por la zona izquierda de una pequeña vallina muy poblada de vegetación y por la que discurre un regato.

22.- Tras la incómoda bajada alcanzamos la pista de tierra que va de Ricabo al Puerto de Ventana, y por donde llegamos nuevamente al lugar de inicio de la ruta.

Gráfico de cotas de altitud, distancias, horario y tiempos:


Video de la ruta:


El track para G.P.S. en Wikiloc: