11 dic. 2010

S. Esteban de Cuñaba-Pasá Picayo-Tresviso-Canal Reñinuevo-Urdón



Enlace para acceder a wikiloc y poder descargar el track de la ruta:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1348978



VIDEO (1ª PARTE):


VIDEO (2ª PARTE):



5 dic. 2010

15 nov. 2010

Crestería oriental de la Sierra del Sueve: de Pie de Potru al Pienzu

* Fecha: 21 de agosto de 2.010
* Tipo de ruta: circular [Mapa: hoja 30-II del I.G.N.]
* Tiempo total empleado (incluidas las paradas): 5 horas y 17 minutos.
* Distancia total: 12 km.
* Desniveles:
- Desnivel máximo de subida: aproximadamente 963 m. (desde los 198 m. de Pie de Potru, hasta los 1.161 m. de la cumbre del Pienzu).  El desnivel de bajada es el mismo.





Enlace para  bajar de wikiloc el track de la ruta para GPS:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1306272

31 oct. 2010

Un picu y tres foces: La Llambría, La Escalada, La Saolla y Les Cuerries (13-10-10)

Aquí os dejo el enlace para descargar en formato PDF de la preciosa ruta realizada el pasado 13 de octubre de 2.010. Es un pequeño experimento personal sobre una posible nueva forma de publicación de las rutas.
Desde la misma pagina a la que nos redirecciona el enlace se puede ver directamente el documento, o bien también se tiene la opción de descargarlo (guardarlo o verlo en formato pdf), dándole arriba en la parte superior izquierda a Download
Veremos que tal sale.
Saludos.

6 oct. 2010

Por la Sierra de Llagos: pico Magarrón (Ribera de Arriba)

Fecha: 8 de febrero de 2.008
Itinerario: Vegalencia – La Cruz del Valle (Tellego) – Collado de la Mortera de San Nicolás – Collado Cantu Bustiellu – picu Bustiellu o Llampaya – pico Magarrón – Sardín – Vegalencia.
Distancia total: 11,3 km.
Tiempo empleado (incluidas las paradas): 4 horas y 50 minutos
Desnivel maxímo de subida: aprox. 523 metros.

Mapa del trazado del itinerario de la ruta.

1.- El punto de partida de la ruta arranca desde el polígono industrial de Vegalencia (concejo de Ribera de Arriba), junto a las instalaciones de “Quesos Arias”, donde debemos dejar aparcado el coche. Desde aquí tomamos una pista de hormigón que sube por la ladera de El Picón, a la sombra de un bosque de castaños, dejando a la izquierda las extensas instalaciones de la empresa reseñada y un corto camino que se desvía hacia unas cuadras. Un “argayu” a mitad de pista impide el paso de vehículos, pudiendo ya apreciar hacia las alturas la figura del pico El Gatu (544 m.), punto de referencia inevitable durante casi todo el recorrido.

1.- Panorámica del pico El Gatu, tomada desde la pista que sube hacia la Cruz del Valle (Tellego)

2.- La hormigonada pista culmina en el núcleo rural de “La Cruz del Valle”, perteneciente a la parroquia de Tellego, donde enlazamos con la carretera local que da acceso a esta zona desde la carretera nacional 630, situándose en un pequeño otero de El Picón la iglesia de San Nicolás. En este paraje predominan viviendas de estilo modernista y de reciente construcción.

5.- La Cruz del Valle (Tellego), al fondo el pico El Gatu.

3.- Proseguimos ahora por la misma carretera, que en continua subida atraviesa el pueblo de Tellego, que se compone principalmente de casas de arquitectura popular, pudiendo observar en la margen izquierda la capilla de San Pedro, frente a la que se sitúa un recuperado y remozado lavadero-fuente.

10.- Capilla de San Pedro, en el pueblo de Tellego.

Todo este conjunto se ubica a la sombra del pico El Gatu.
El cómodo caminar por la carretera nos permitirá contemplar bonitas panorámicas de los núcleos rurales que componen la parroquia de Tellego, así como Oviedo y la Sierra del Naranco, la iglesia de San Nicolás, la central térmica de Soto de Ribera, ….

11.- Panorámica del pueblo de Tellego, según vamos subiendo por la carretera.

4.- Continuamos remontando por la carretera contemplando hermosos parajes, llegando a una pronunciada curva a la derecha donde el trazado de la misma se hace más llano y donde se levanta un chalet de reciente construcción.

5.- Ahora en ligero descenso pasamos junto a la aldea de Valmecía, para afrontar otra pequeña subida.

6.- Hacia la derecha se desvía una estrecha y corta “carreterina” que da acceso al bonito conjunto de casas de turismo rural de La Pruvia y a las caserías de Les Linaes, recostadas todas ellas en la ladera del picu El Gatu.
15.- Núcleo rural de la Pruvia y por detrás el pico El Gatu.


16.- El pico Bustiellu o Llampaya, tomada llegando a la Mortera de San Nicolás.

7.- Unos metros más arriba la carretera corona un pequeño collado, donde se sitúa a la izquierda la pista de hormigón que hemos de tomar, señalizada por una pequeña tablilla de madera a modo de flecha, en la que está escrito: “ermita 200 m.”

La carretera continúa su trazado al frente, afrontando una bajada hacia el lugar de Les Cases de Abajo, donde finaliza.

8.- Tomamos este camino, pavimentado en su inicio de hormigón, pasando al lado de una pequeña y arreglada ermita enclavada sobre un suave altozano que domina la extensa pradería por donde discurre al principio el camino, rodeada de arbolado, y dedicada a San Antonio o a la Virgen de los Remedios, según el autor que se consulte.

19.- Ermita al borde el camino de “La Carrilona”. Al fondo el pico Bustiellu o Llampaya.

 20.- Ermita situada al borde del camino de “La Carrilona”.



9.- Por el camino de tierra, conocido como “La Carrilona”, que a tramos tiene el suelo de hormigón, continuamos ascendiendo hacia la parte alta del bosque de Bustiellu, franqueando dos consecutivas portillas (a escasos metros una de la otra), situadas junto a unas cuadras. El camino discurre por la ladera septentrional del pico Bustiellu o LLampaya.

10.- Los últimos recuestos de la subida nos llevan a franquear una portilla (cierre del monte para uso ganadero) de madera, que nos da acceso directamente al denominado collado del Cantu Bustiellu (515 m.), mirador natural hacia el Monsacro, macizo de Ubiña, el Aramo y Oviedo, pudiendo contemplar ya también el objetivo principal de la excursión: el pico Magarrón.

22.- En el collado del Cantu Bustiellu. Al fondo el pico El Gatu.

24.- En el collado del Cantu Bustiellu: panorámica de Oviedo y la Sierra del Naranco.

25.- El pico Bustiellu o Llampaya, desde el collado del Cantu Bustiellu.

11.- Desde el collado giramos hacia la derecha y monte arriba acometemos la corta subida hacia el picu Bustiellu o Llampaya, por cómodo terreno de pradería y roca caliza, siendo ésta una modesta cumbre de apenas 561 metros de altura, pero que ofrece interesantes vistas y panorámica hacia el valle de Riosa y en general gran parte de la Asturias central; apreciando con mayor nitidez el paisaje más cercano, compuesto por el pico Fercona, el pico El Gatu, la Sierra de LLagos en la que destaca la piramidal figura del pico Magarrón, el Collaín, …….
27.- El pico Fercona (565 m.), desde el pico Bustiellu o Llampaya.

28.- El pico Magarrón y la Sierra de Llagos, desde el pico Bustiellu o Llampaya.
En su cima no hallamos nada significativo o destacable, pues no tiene mojón geodésico, así como tampoco cruz, ni buzón de cumbres.

12.- Por el mismo sitio retornaremos nuevamente hacia el collado, para coger desde aquí el camino de uso ganadero, tapizado de verde pradería, que conduce hasta las camperas de El Collaín, donde pasta un nutrido grupo de caballos, y donde se ubica un gran depósito de agua (aljibe) que abastece a varios abrevaderos repartidos por la zona. Junto al depósito también podremos ver una especie de caseta o cabaña con techumbre rematada con “tapines” de tierra, y una cuadra con un pequeño recinto para encerrar al ganado.

32.- Panorámica de El Collaín, donde se ubica un depósito de agua y varios abrevaderos.
Al fondo la silueta del pico Magarrón.
35.- Abrevadero para el ganado en El Collaín. Al fondo los picos Fercona y Vallina Medio.

36.- Abrevadero para el ganado en El Collaín. Al fondo los picos Fercona y Vallina Medio.


37.- El pico Magarrón, desde El Collaín (zoom)


38.- Depósito de agua y cabaña en El Collaín. Al fondo el pico Bustiellu o Llampaya.
13.- Por la parte alta del depósito, y un poco hacia la izquierda, cogemos un desdibujado sendero ganadero que monte arriba y por una ladera cubierta de cotoyas, nos lleva en continuo ascenso a ganar la cima del pico Magarrón, cuyos metros finales afrontan un tramo más inclinado que obliga a ayudarse con las manos, pero sin dificultad ni peligro alguno.

14.- La modesta cumbre del pico Magarrón (653 m. de altitud), forma parte del cordal montañoso de la Sierra de Llagos, claramente definida por una estructura caliza, y está enclavada en la divisoria de los concejos de Mieres y Ribera de Arriba, constituyéndose en el techo de este último, y en un mirador estratégico hacia la encrucijada de las cuencas de los ríos Nalón y Caudal, sobre los que se eleva y que confluyen en Soto de Ribera.

La Sierra de Llagos es un pequeño cordal montañoso que se estira de Este a Oeste y se extiende desde el pico El Gatu hasta el Alto del Padrún, con una longitud aproximada de 4,5 km.

A pesar de su modesta altura, la panorámica que ofrece es grande y abierta hacia todas las direcciones, dominando ampliamente el valle del Caudal hacia cuyo cauce se rompe bruscamente, formando un profundo tajo denominado la Foz de Peñamiel, cuyas abruptas paredes y el contiguo murallón de Frechura al otro lado, configuran esta angosto desfiladero por donde discurre la carretera N-630, la vía de FEVE y el cauce del río. También se domina con facilidad la mayor parte de las sierras de la zona central asturiana: hacia el Norte, los cercanos picos Fercona y Vallina Medio, el pueblo de Sardín, y por detrás Oviedo y la Sierra del Naranco; hacia el Este, la villa de Mieres, la Sierra de Fayedo, en la que destaca el pico Picajo, y por detrás la Sierra de Peñamayor; hacia el Sur, el pico Llosoriu, la Sierra del Aramo, el Monsacro, la Mostayal; hacia el Oeste, los cercanos picos Bustiellu o Llampaya, el Gatu, la central térmica de Soto de Ribera.

43.- Los picos Fercona y Vallina Medio y por detrás Oviedo y la Sierra del Naranco.

44.- Panorámica desde el pico Magarrón.

51.- En el pico Magarrón. Al fondo la Sierra del Aramo, La Mostazal y el Monsacro.
53.- Desde el pico Magarrón: la Sierra de Fayedo.
55.- Desde el pico Magarrón: el pico Llosoriu.
58.- Desde el pico Magarrón: el Monsacro.
59.- Desde el pico Magarrón: el pico Bustiello o Llampaya y el pico El Gatu.
61.- Desde el pico Magarrón: el pueblo de Sardín (zoom).
62.- Desde el pico Magarrón: Mieres y al fondo en lo alto el pico Polio (zoom)
La cima está coronada por una cruz metálica de aproximadamente 70 cm. de altura, que tiene adosado en su base un cilíndrico buzón de cumbres con tapa. En el crucero tiene una placa con el siguiente texto grabado: “G. Montaña S. Ignacio. Oviedo. Pico Magarrón. 655 m. Navidad 88”.

15.- Descendemos del Magarrón por su vertiente oriental, cresteando unos metros en esa dirección y paralelos a una alambrada, hasta situarnos en una “cima gemela” que nos ofrece una buena panorámica del pico, que ya hemos dejado atrás.

16.- Desde lo alto de la crestería enfilamos directamente ladera abajo, por terreno de roca caliza entre la que se intercalan las cotoyas y la vegetación de monte bajo, sin sendero marcado ni definido, a lomos de un suave y despejado contrafuerte.

17.- Según vamos perdiendo altura, el predominio de las zonas de pastos y praderías se va haciendo más evidente, al tiempo que encontramos alguna desperdigada cuadra. Echamos la vista atrás y podremos contemplar en lo alto la figura del Magarrón.

En la denominada Hoya del Collaín, así como en las depresiones del terreno circundantes podremos contemplar un hermoso y tupido bosque de espineras.

18.- Descendiendo una corta ladera, enlazamos con el ancho camino carretero que arranca desde El Collaín; y a los pocos metros de haberlo tomado ya podremos divisar hacia abajo el pueblo de Sardín.

19.- Proseguimos la marcha por este ancho y bien marcado camino, cuyo trazado va bordeando las estribaciones septentrionales de los picos Fercona, Vallina Medio y Entrepico, al tiempo que nos va abriendo hacia la izquierda la visión hacia un extenso valle en cuya cabecera podemos vislumbrar los núcleos rurales de Valmecía y La Pruvia, asentados en la ladra del picu El Gatu. Llegando a una zona donde se encuentra un abrevadero para el ganado, que parece ser tiene mucho “trasiego” pues el camino se encuentra totalmente embarrado a causa del paso del ganado. Aquí el camino se encuentra bloqueado por una sólida portilla de madera, a partir de la cual es suelo está totalmente hormigonado hasta llegar al pueblo.

20.- La pista de hormigón desemboca en el centro de Sardín. Bonito y pintoresco pueblo de ambiente típicamente rural, dond aún se conservan en muy buen estado numerosos hórreos, y paneras,

82.- Panera, en Sardín.

así como alguna típica casona asturiana con corredor. Pero destacando sobre todo la casona de la familia Hevia Ponte: construcción originaria de los siglos XVII-XVIII, de planta cuadrada con dos pisos en su fachada principal, presentando en el piso superior un amplio corredor de madera con balaustres, que apoya sobre dos columnas de piedra, flanqueado por cortafuegos de sillares.

80.- Casa blasonada de la antigua familia Hevia Ponte, en Sardín.

Sobre la fachada del piso superior se encuentra adosado el escudo familiar.

A escasos metros más abajo está ubicada la capilla de San Antonio, de nave única, cubierta de bóveda de cañón, de la misma época que la casona de la familia Hevia Ponte, que luce a la entrada un bonito ejemplar de tejo.
76.- Capilla de San Antonio, ubicada a la entrada de Sardín.

84.- Capilla de San Antonio, ubicada a la entrada de Sardín.


Desde la misma capilla podremos contemplar al fondo, hacia las alturas por encima del pueblo, la diminuta figura cónica del pico Magarrón, flanqueado a la derecha a por los picos Fercona, Vallina Medio y Entrepico.

86.- Panorámica de Sardín. Al fondo el pico Magarrón (izquierda) y los picos Fercona y Vallina Medio.
21.- Solo resta tomar la carretera que en constante y prolongada bajada nos acerca a la autopista A-66 y al cauce del río Nalón, donde podemos contemplar varias familias de patos nadando y buscando comida en sus aguas. Continuando por la misma carretera, en llano, hacia el polígono industrial de Vegalencia, donde habíamos dejado el coche.

* Grafico de cotas de altitud, distancias, horario y tiempos.

* El track para el G.P.S., en Wikiloc:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1224446



 

15 sept. 2010

Ascensión desde El Casarito a la Peña de Francia (28-03-10) (Salamanca)

BREVE RESEÑA HISTÓRICA:
     Entre los siglos XII y XIII de la Edad Media, por decisión del rey Alfonso IX se produjo la repoblación de toda esta comarca . De la gran cantidad de gente que llegó a esta tierra, tuvieron parte destacada los que tenían un origen francés, por influencia de D. Raimungo de Borgoña, noble francés casado con doña Urraca, una de las hijas de Alfonso VI; justificando de esta manera la presencia de topónimos franceses en la Sierra de Francia.
     Al final de la Edad Media otro hecho de gran importancia destaca en la historia de la zona: el hallazgo y descubrimiento de la imagen de la Virgen de la Peña de Francia (la virgen negra), en el 1.434, construyéndose en esta montaña un santuario que posteriormente llegó a ser lugar de peregrinación, al que se unieron los peregrinos del Camino de Santiago, que seguían el llamado Camino del Sur por la Calzada de la Plata.
     En el s. XVII la Peña de Francia es ya citada por Cervantes en El Quijote; y para Lope de Vega, el contiguo valle de Las Batuecas es el escenario en el que se refugian dos enamorados que huyen de la Corte (se decía que se hallaba habitado por demonios y sectas ocultas adoradoras de Satanás. Los pastores no se atrevían a entrar en él por miedo a lo desconocido. Por otro lado también se hablaba de Las Batuecas como un lugar paradisíaco, una especie de Shangri-La situado en una de las zonas menos conocidas de la vieja Castilla). Siendo a partir de entonces cuando estos parajes, La Peña de Francia, La Alberca, Las Batuecas, se convirtieron en un escenario de mitos y leyendas.
     Cuenta la leyenda que allá por el año 1424, reinando en España don Juan II, padre de la reina Isabel la Católica, en Sequeros, un pequeño pueblecito situado al sur de la provincia de Salamanca y prácticamente desconocido, vivía una virtuosa jovencita que respondía al nombre de Juana, pero que en los pueblos de alrededor y en Sequeros todos la conocían como "la moza santa de Sequeros". Un día se puso enferma y todos lloraron porque la vieron morir, pero al llegar la noche corrió una gran noticia: ¡La moza santa ha vuelto a la vida y está diciendo cosas maravillosas! Ha dicho: "Volved vuestro rostro hacia la Peña de Francia y rezad a la Virgen María. Allí está escondida desde hace doscientos años una imagen suya que pronto será manifestada y por ella hará Nuestro señor muchos milagros. Esta gloriosa imagen ha de ser mostrada a un hombre de buena vida. Allí, en el mismo lugar, a reverencia de la madre de Dios, ha de alzarse otro monasterio de los frailes predicadores". Por fin la joven se adormeció con la muerte, quedando su profecía en la memoria de las gentes como una esperanza.
     Mientras esto sucedía, la Virgen se aparece en París a un joven estudiante francés, de vida virtuosa, llamado Simón Rolán, y le impulsa a la búsqueda de una imagen suya, escondida y perdida su memoria desde largos años atrás. "Simón, vela y no duermas -le habló la Virgen-. Partirás a la Peña de Francia, que se encuentra en tierras de occidente, y buscarás en ella una imagen semejante a mí; la encontrarás en una gruta, y allá se te dirá lo que has de hacer".
     Simón Rolán parte de París y recorre la Bretaña francesa, sin que nadie sepa darle razón del lugar por el que pregunta. Nadie tiene allí noticia de ninguna llamada Peña de Francia. Desanimado, de vuelta ya en la capital francesa, la voz del cielo se le deja oír una vez más: "Simón, vela; no renuncies a tu santa peregrinación, que tus trabajos tendrán recompensa".
     Tras cinco años de infructuosas e inútiles búsquedas interrogando insistentemente por la Peña de Francia a través de la geografía gala, se juntó a unos peregrinos con los que llegó hasta Santiago de Compostela, visitando el sepulcro del apóstol; en el camino de retorno se desvía hacia Salamanca donde permanece una larga temporada. En el lejano horizonte se recortaba claramente visible la silueta de la Peña Francia, desconociéndo él no obstante el nombre la misma. Un día, después de seis meses de permanencia en la ciudad del Tormes, encontrándose en la plaza del Corrillo, en día de mercado, llega a sus oídos, entre la barahúnda, la voz de una mujer que desde algún sitio pregona su mercancía: carbón vegetal hecho al pie de la Peña de Francia. Intenta correr, para localizar entre la muchedumbre a la mujer, pero no llega a encontrarla, y tampoco nadie sabe darle razón precisa de la Peña que mencionaba. Pero esta vez el fracaso no le desanima, consciente ya de la proximidad de lo que busca. Efectivamente, otro día presencia en este mismo lugar la riña de carboneros; uno de ellos amenaza al otro con matarlo y luego esconderse en las espesuras de la Peña de Francia para huir de la justicia. Las explicaciones que de aquel lugar les pidió el extranjero, no obtuvieron respuesta, más Simón Rolán no les pierde de vista; tras ellos marcha cuando emprenden el regreso, y así llega a San Martín del Castañar, a sólo dos leguas de la Peña.
     Tres días buscó inútilmente, la Virgen le animó en tan duro trance: "Simón, vela y no duermas". A la tercera noche, en medio de una gran luz, se le apareció Nuestra Señora, comunicándole que en la roca misma donde se había refugiado se encontraba la imagen que buscaba. "Aquí cavarás, y lo que hallares has de sacarlo y ponerlo en lo más alto del risco, donde construirás una iglesia".
     Así alentado, bajó al pueblo de San Martín en busca de ayuda. Cuatro vecinos animosos, esperando encontrar un tesoro, se ofrecieron a acompañarlo. Con no pequeñas dificultades consiguieron apartar la piedra tras la cual, en una pequeña gruta, se ocultaba la imagen de la Virgen. Era el miércoles 19 de mayo de 1434.
    Simón se consagró al cuidado de la imagen, construyendo en la cima una capilla con el donativo y la ayuda de los fieles. El pueblo le conocía por Simón Vela -nombre con el que a partir de entonces se le recuerda-, apellidándole con la palabra con que la voz misteriosa tantas veces le imperara la búsqueda de la santa imagen: "Simón, vela".
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Fecha: 28 de marzo de 2.010
Itinerario: El Casarito - fuente del pinar - enlace con el camino procedente de La Alberca - cruce de la carretera (se cruza en tres ocasiones) - enlace con el camino procedente de El Cabaco - Peña de Francia.
Distancia total: 12,8 km. (subida y bajada)
Tiempo empleado: En la subida, 1 hora y 47 minutos; y en la bajada, 1 hora.
Desnivel maxímo de subida: aprox. 648 metros.

Mapa del trazado del itinerario de la ruta.

1.- La Peña de Francia, desde el pueblo de Miranda del Castañar.

1.- Para iniciar esta ruta partimos del cruce de carreteras de El Casarito, en la carretera provincial SA-201, a unos 4 km. de la localidad de La Alberca, por cuyas inmediaciones discurre la “Senda del Peñasco”, ya conocida y publicada con anterioridad.

4.- La Peña de Francia, desde el cruce del Casarito.

2.- Bajamos por la misma carretera unos 50 metros, para tomar la pista de hormigón que sale hacia la derecha, cruzando sobre el cauce del arroyo del Casarito, que en esta época del año y después de todo lo que ha llovido por la zona este invierno, baja con bastante agua, a diferencia de por el verano que prácticamente baja seco.
6.- El arroyo del Casarito.

7.- El pueblo del Casarito.

     A la izquierda vemos las instalaciones del Camping Sierra de Francia, y una pequeña área recreativa ubicada a la entrada del mismo.

3.-  Tras cruzar el arroyo nos encontramos con un cruce de caminos, tomando el que parte hacia la derecha y que se adentra entre las casas del pueblo del Casarito Viejo, siguiendo las marcas y rótulos senderistas existentes.
8.- Entrando hacia el pueblo del Casarito. Al fondo la Peña de Francia.

4.-  Tras atravesar por entre las cuatro casas que conforman el pueblo, tomamos un camino hormigonado por el que enlazamos con una especie de pasarela de madera, en donde hay ubicado un mirador con espléndidas vistas sobre la Peña de Francia, así como un amplio panel informativo donde nos informan sobre la fauna y flora que podemos encontrar en la subida hacia la Peña.

12.- Mirador ubicado tras salir del pueblo del Casarito. Al fondo la Peña de Francia.



14.- Panel informativo en el mirador ubicado a la salida del pueblo del Casarito.

     Este tramo del recorrido se corresponde en parte con el trazado que sigue la denominada ruta “Camino del Peñasco”.
     Todo el itinerario de la ruta es el propuesto y marcado con las correspondientes señales senderistas (de color verde y blanco) por la dirección del Parque Natural de las Batuecas y Sierra de Francia.

5.-  Proseguimos la marcha por el camino hormigonado hasta llegar a un pequeño cruce de caminos, donde abandonamos el que parte hacia la izquierda, mejor acondicionado y con mejor firme, para tomar la pista forestal de tierra que sale hacia derecha.
6.-  Este tramo es un camino-pista de tierra que discurre por entre un tupido bosque de robles, encontrándose en algún punto concreto bastante embarrado, debido más que nada a las rodadas que dejan los vehículos todo-terreno y maquinaria agrícola que lo transitan.

17.- Atravesando El Rebollar, bosque de roble melojo.

7.-  Enlazamos acto seguido con otra ancha pista forestal que viene procedente por su margen derecha desde la carretera de subida a la Peña. Aquí debemos obviar cualquiera de los dos ramales de esta pista, tanto el que viene por la derecha, como el que prosigue hacia la izquierda, para proseguir la marcha por un sendero, clara y perfectamente señalizado que tira de frente ladera arriba por entre el robledal.

8.-  El camino en algunos tramos parece ir literalmente excavado en el terreno, y han colocado unos troncos de madera a modo de escalones para facilitar la subida, y también para evitar la escorrentía del agua de lluvia.
19.- Detalle del camino por donde discurre la ruta, saliendo del bosque de robles.

     El robledal por donde discurre este tramo, en esta época del año aún muestra la desnudez de sus ramas, pues la primavera este año viene algo tardía.
     También podemos encontrar algún que otro “hito” de piedras de grandes dimensiones, aunque realmente innecesario, pues el camino está bien claro y evidente.
    Echamos la vista hacia atrás, y entre los árboles podemos contemplar la Sierra de Las Quilamas y la Sierra de Béjar cubierta de un manto de blanca nieve; y hacia adelante las estribaciones rocosas de la propia Peña de Francia.
22.- El camino, tras salir del bosque de robles, comienza a adentrarse hacia el pinar.



23.- Vista panorámica subiendo por el camino. Al fondo la Sierra de Béjar.

9.-  Tras salir del bosque de robles, comenzamos a adentrarnos en un frondoso pinar, por donde enlazamos con otro ancho camino de tierra, al pie del cual encontramos una vetusta fuente, de la que mana un abundante chorro de agua.

24.- La fuente que encontramos en mitad del pinar, al pie de una pista procedente de la carretera.

10.-  Por ese camino de tierra, que inicialmente discurre por el interior del pinar, alcanzamos una especie de collado o planicie, en donde confluye el camino-pista procedente desde La Alberca. Lugar éste perfectamente señalizado, pues varios paneles informativos nos indican las posibles alternativas y direcciones a seguir. Desde aquí ya comenzamos también a contemplar el cordal de la Sierra de La Alberca, coronada por la visible Peña Carbonera.

26.- Cortafuegos que parte desde el cruce donde se enlaza con el camino procedente de La Alberca.
Al fondo los crestones rocosos de la Peña de Francia.



27.- Panel informativo en el cruce que enlaza con el camino procedente de La Alberca. Al fondo la Sierra de Béjar.



29.- Paneles informativos ubicados en el cruce y enlace con el camino procedente de La Alberca.
Al fondo los crestones rocosos de la Peña de Francia.

11.-  Desde ese cruce de caminos parte un ancho cortafuegos que longitudinalmente se dirige ladera arriba, y por el que perfectamente se puede subir para continuar la marcha. Sin embargo, prefiero seguir el itinerario marcado por las señales senderistas, que a la derecha del cortafuegos se adentra hacia el pinar, por el que va trazando sucesivas vueltas, atravesando otras zonas de bosque mixto de pinos y robles, que alternan también con amplias camperas despejadas, desde las que podemos contemplar el punto de partida inicial en el Casarito, y hacia el lejano horizonte la alargada crestería de la Sierra de Las Quilamas. 

33.- Tras salir de la primera zona de pinar, hacia atrás podemos ver el cruce y el pueblo del Casarito,
desde donde hemos partido.

12.-  El camino nos lleva a enlazar con el tramo final del cortafuegos que anteriormente habíamos reseñado, y con la carretera asfaltada que sube hacia la Peña de Francia.

35.- Saliendo a la parte alta del cortafuegos, por donde hacemos el primer cruce de la carretera.
    La atravesamos y proseguimos por el camino perfectamente señalizado al otro lado de la misma; el pinar es omnipresente por toda esta ladera.

36.- Lugar por donde atravesamos por segunda vez la carretera.

13.-  Pocos metros más arriba tenemos que volver a atravesar de nuevo la carretera.

14.-  Luego, el sendero continúa atravesando el pinar, trazando varias vueltas por donde salimos a la parte baja de la carretera y enlazamos con otro cortafuegos, y a través de la parte final del mismo cruzamos por tercera vez la carretera.

15.-  Ahora toca afrontar el tramo final de la ascensión. El marcado y visible sendero se vuelve a introducir en el pinar, donde algún ejemplar caído parece querer dificultar el paso.

40.- Pino caído sobre el trazado del camino, tras haber cruzado la carretera por tercera vez.

16.- Salimos del pinar y el camino se torna más pedregoso, abierto y despejado.

42.- Camino de subida tras el tercer cruce de la carretera.

     A nuestra izquierda contemplamos el valle de Lera, nacimiento del río Francia, así como toda la Sierra de La Alberca.

43.- Vista panorámica del valle del río Lera y el cordal de la Sierra de La Alberca, según subimos por el camino.

     Los pinos dejan paso al bosque de monte bajo de retama y escoberas, y en alguno de los bloques de piedra parecen estar labradas las marcas de antiguos restos fósiles.
     Según ganamos altura las vistas se van haciendo más abiertas y despejadas. 

45.- Vista panorámica subiendo por el camino. Abajo el cruce del Casarito.

17.- Pasamos por una gran ladera pedregosa, recostada bajos unos imponentes murallones de roca, donde encontramos un pequeño y rustico mirador, en el que detenernos unos minutos para descansar y contemplar el vasto horizonte paisajístico que se abre ante nosotros.

46.- Mirador al pie del camino, metros antes de llegar al enlace con el camino procedente del Cabaco.

     Escasamente 50 metros más arriba pasamos por el cruce de caminos en donde enlaza con el sendero procedente del Cabaco, señalizado por el correspondiente panel informativo.

47.- Cruce de caminos donde se enlaza con el procedente del Cabaco.
Metros más abajo, el mirador, y al fondo la Sierra de Béjar.

18.- Más arriba volvemos a contactar con la carretera, pero sin tener que llegar a pisarla ni atravesarla, y enlazando con el camino del Vía Crucis, que va flanqueado por cruceros de piedra.

53.- El camino coincide a partir de aquí con el trazado del Vía Crucis.

19.- Pasamos por delante de la fuente El Pobre, construida con sólidos bloques de piedra, pero cuyas aguas parece ser que no son potables en la actualidad, según reza en la pintada que adorna una de las piedras.

56.- La fuente El Pobre.

20.- Por el empedrado camino alcanzamos lo más alto de la Peña de Francia, donde se levanta el imponente edificio del monasterio y la iglesia.

57.- Tramo final llegando al Santuario de la Peña de Francia.

61.- Monasterio y Santuario de la Peña de Francia.

      Desde el enorme mirador circular podemos gozar de la contemplación de innumerables panorámicas visuales
59.- Mirador de la Peña de Francia.

pudiendo ayudarnos de los “puntos de mira” situados sobre el muro de la balaustrada para saber hacia donde y qué estamos viendo: Salamanca, Sequeros, Miranda del Castañar, Béjar, La Alberca, pico Montón de Trigo (Rongiero), el pantano de Gabriel y Galán.

66.- La Peña de Francia. Mirador (vistas hacia Salamanca capital).

68.- La Peña de Francia. Mirador (vistas hacia Miranda del Castañar).

     También nos podemos dar un paseo y realizar la obligada visita al Santuario, el interior de la iglesia, la hospedería (hoy transformado en hotel-restaurante), el reloj de sol, la cueva donde se guarda la estatua de la virgen, .........
62.- Monasterio y Santuario de la Peña de Francia.

63.- Reloj de sol de la Peña de Francia.

64.- En el mirador de la Peña de Francia.

* Gráfico de cotas de altitud, distancias, horario y tiempos:

* Video de la ruta:

* El track de la ruta para el G.P.S., en Wikiloc: