12 sept. 2010

LA RUTA DE LOS MOLINOS DE MIRANDA DEL CASTAÑAR (SALAMANCA)

Más que una ruta es un itinerario en busca de los restos de los antiguos molinos harineros que había en este pueblecito de la Sierra de Francia, ubicados principalmente en torno al cauce del río Francia. Para ello, partiremos desde la plaza de toros de Miranda del Castañar, que también fue patio de armas del castillo desde donde se yerguen altivas su torre del homenaje y almenas, siento éste un precioso pueblo ubicado en la Sierra de Francia (provincia de Salamanca).

Partimos en coche saliendo del pueblo para tomar la carretera que pasa por delante del Hostal Condado y la piscina municipal, encaminándose a buscar el entronque con la carretera que conduce hacia La Alberca y la Peña de Francia por un lado y hacia Salamanca por el otro. En ese cruce de carretera seguimos la marcha de frente, con dirección a atravesar el arroyo de San Benito por el lugar conocido como Pontivieja, para nada más cruzarlo dejar la carretera asfaltada y tomar la pista de tierra que sale hacia la izquierda. Tras recorrer aproximadamente un kilometro, y cuando ya comenzamos la bajada, debemos dejar aparcado el coche en una curva hacia la derecha. Atravesamos un cierre de alambre de espino por una “portela” allí ubicada y tenemos que atravesar una pequeña zona de escoberas, para comenzar a descender por la ladera para localizar las ruinas del primero de los molinos.

* El molino del “Tío Segundo” (así se llamaba por lo visto el dueño o arrendador que lo llevaba), situado junto al cauce del arroyo de San Benito. Del mismo apenas quedan la tobera de entrada del agua, y unos metros de la canal por donde discurría la misma; así como restos de los muros de la edificación. También se aprecían la construcción circular donde se alojaba la rueda que era empujada por el agua poniendo en marcha el eje de la maquinaria, y un hueco abovedado por donde salía el agua tras cumplir su función. Una antigua piedra circular de moler adorna una de las paredes en ruinas. El molino cogía las aguas de la charco de la Cabrera, ubicado unos metros hacia arriba. Molía principalmente cebada y centeno, así como también algo de trigo y algarroba. Posiblemente dejó de funcionar a principios del siglo XX.







Retornamos nuevamente hasta el coche, y con el mismo tomamos dirección por donde hemos venido hasta el cruce anteriormente reseñado, donde tomamos dirección hacia la derecha (por la carretera que conduce a Mogarraz y La Alberca) para llegar hasta el estacionamiento del área recreativa de La Regajera, donde volvemos a aparcar. Desde aquí nos encaminamos hacia el cauce del río Francia, donde localizaremos el segundo de los molinos.

* El molino del “Tío Vitoriano”. Está casi adosado en la actualidad a una vivienda unifamiliar. Del mismo quedan en pie los muros de la edificación, y se pueden apreciar con claridad y encontrándose en bastante buen estado el canal de abastecimiento de agua y dos toberas fabricadas en piedra por donde caía el líquido. Posiblemente dejaría de funcionar con anterioridad a la Guerra Civil.


Retornamos a pie hasta el estacionamiento y proseguimos caminando por la carretera, para tras saltar una alambrada de cierre acercarnos nuevamente hasta el cauce del río y localizar el tercero.

* El molino del “Tío Custodio”, del que aún se mantienen en pie, pero en difícil equilibrio, la edificación que alojaba propiamente la maquinaria del molino, así como lo que era la vivienda del molinero y su familia, y un corral donde criaban algo de ganado, algunas vacas y cerdos. Se pueden observar también con claridad el canal fabricado en piedra de la traida del agua y las dos toberas por donde caía; así como también alguna piedra circular para moler y los ejes que movían la maquinaria.









Retornamos hasta donde hemos dejado el coche y con el mismo nos acercamos hasta el lugar donde por un moderno puente (por donde hemos pasado anteriormente) la carretera cruza el río Francia, pudiendo contemplar casi pegado el vetusto puente que anteriormente servía a tal cometido. Ahi aparcamos nuevamente. Desde el puente podemos contemplar el tercero de los molinos.

* El “Molino del Medio”, conocido por ese nombre según se atestigua en los cantares de la época. Inicialmente fue un molino harinero normal y corriente como el resto, pero posteriormente se le añadieron cedazos mejores y de mayor calidad que refinaban más y mejor la harina, introduciéndole también otra serie de mecanismos o maquinaria que lo llegaron casi a convertir en una fábrica harinera.


En la actualidad sus dueños, descendientes de los originarios propietarios, lo han restaurado y convertido en bar-restaurante.

Mismamente junto al puente de la carretera, tomamos un sendero que marcha paralelo al río y que nos lleva a encontrar los dos restantes molinos.

* El molino del “Tío Ventura” , del que aún se conservan en pie parte de los muros de la edificación; y siendo posiblemente uno de los últimos que cesó en su funcionamiento.


* Y un poco más abajo el molino del “Tío Sanz”. Cogía el agua del charco situado unos metros hacia arriba, al que también se llamó charco Sanz, y que desde hace muchos años sirve como zona de baño, a modo de piscina natural. Del mismo aún se conserva parte del canal de traida del agua y la tobera de entrada de la misma. En el suelo se pueden ver dos piedras de moler empotradas en el terreno.



* Track para el G.P.S.: (Wikiloc)

* Mapa:

4 comentarios:

  1. Santos ya echaba de menos leer una entrada en tu blog. Veo que por esas tierras también se han dejado abandonados estos edificios tan emblemáticos que son los molinos, una lastima que se pierdan estos recuerdos por la desidia y falta de conservación.
    Un saludo y espero verte pronto

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  2. Al estar en Salamanca supongo que andas de vacaciones . Menuda labor de investigación . Es una pena que estén tan derruidos . Un saludo

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  3. Santos, lo primero saludarte, nuevamente una ruta por esas tierras salmantinas, y de molinos, que como siempre están destruidos o mal cuidados, una pena que se vaya perdiendo así nuestro patrimonio cultural, preciosa descripción como siempre. Saludos.

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  4. Gracias por esta entrada, siempre he querido conocer esta zona, sobre todo el último molino, el tío Sanz era mi tatarabuelo.

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